Modelo privilegiada de su obra,
la fotógrafa americana Cindy Sherman utiliza su imagen
para realizar el autoretrato. Trabaja por series y por temas,
atribuyendo un número como título a sus fotografías.
Ella es la modelo que encarna sus múltiples personajes.
Cada uno de sus 250 imágenes de la artista presentadas
por el museo danés, revela una nueva identidad, pero todos
hacen referencia a los estereotipos sociales y culturales de
la mujer, vehiculados por los medias. La ironía de Cindy
Sherman se ha visto aumentada con el tiempo.