Esta
obra es el fruto de innumerables incursiones, sobre todo
en el paisaje
y la gráfica urbana de São Paulo, centradas en particular
en la observación y en el registro fotográfico de la presencia
femenina en los carteles de la calle. Dolores es en sí misma
una obra audiovisual y construida en hipermedia y, al mismo
tiempo, formulación y reflexión.
Aborda
la figura femenina teniendo en consideración la dimensión estética/ideológica
implícita en su utilización. Esta aproximación tiene lugar
conforme a una estructura interactiva -un conjunto de "narrativas" audiovisuales-
reforzada con la interrelación de imagen y sonido. La edición
destaca la conjunción y la variación de elementos simbólicos,
sin seguir necesariamente un criterio cronológico, geográfico
o temático. Su dinero ofrece multiples recorridos, combinando
rutas predeterminadas y accesos casuales, que hacen
referencia a los encuentros y desencuentros en la vida contemporánea.
La
temática de
las imágenes trasciende la cuestión de la moda en sentido
estricto, abarcando la condición femenina: la figura y el
papel de la mujer -por ser y estar en cartel- escenificación,
escenario y personaje. Las imágenes resultan delimitadas
por la doble condición de la fotografía; documento y ficción
elaborados en el transcurso de su interacción con lo real.
El
foco principal es el cartel de la calle, aunque recreado
a través de la
fotografía. Se buscaron el fragmento y recorte de imagen/texto;
se exploraron a escala la inserción y la relación con la
trama de la ciudad. Denominado outdoor, puede entenderse
como un mosaico de hojas de papel; se tuvieron en cuenta
algunas de sus características materiales, por ejemplo, alineamiento,
variación de color, ondulación, su desgarro, marca de cola,
etc. Entretando, el elenco de representaciones fotográficas
incluye aún otras imágenes de lo femenino, tales como retratos,
objetos y situaciones conexas.
Dolores tiene
como antecedente el ensayo Outdoor Mulher, presentado
por Carlos Fadón inicialmente en el Museu da Imagen e Som
de São Paulo en 1982 y que compone un ambiente con trazado
inmersivo: una sala semicircular que reunía un conjunto de
ampliaciones fotográficas (tiras de película de 35mm, que
traza una línea/película imaginaria) y un audiovisual convencional
(secuencia continua de imágenes, dos proyectores de alides
sincronizados con una selección sonora).
www.leonardo.info/isast/spec.projects/fadon/fadon.html