¿Hasta qué punto
somos conscientes de que las prendas que vestimos forman parte
constitutiva de nuestra vida?. Casi ninguno de nosotros, salvo
en el momento del aseo, estamos nunca completamente sin ropa. ¿Es
nuestro vestuario extensión de nosotros mismos o disfraz? ¿Quiénes
somos y quiénes hacemos ver que somos?.
En “Las prendas de mi historia” Maria AA ha elegido
el proceso tan habitual de desvestirse para organizar un relato
oral que al establecer una relación entre el cuerpo, las
prendas de vestir y su vida, se convierte en una performance
a medio camino entre lo discursivo y el body art. Citando a la
artista: “Yo siempre he considerado al estar denudo como
el mayor grado de honestidad con el que uno puede mostrarse.
El cuerpo habla de ti como lo hace tu rostro, recoge los mismos
registros de tu vida. Así un retrato no sería completo
sino es de todo el cuerpo sin prendas que lo oculten o maquillen.
Pero hace poco me di cuenta de que gran parte de mi guardarropa
está formado por prendas de mi madre (desde antes de casarse
hasta los 45), mías desde el instituto, cedidas por amigas
y familiares, robadas y recuperadas, reconstruidas… Pensé que
si mi vestuario pudiese hablar tendría muchas historias
y en conjunto ofrecería un retrato impresionista, a retazos,
de mi biografía completa. Era una redundancia, me estaba
cubriendo con retazos de mi vida.”