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Posibilidad de Acción. La Vida de la Partitura
julio 2011


Comisarias de la exposición:
Barbara Held y Pilar Subirà
Del 18 de junio al 5 de octubre de 2008
Producción: Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA)
Performance online: Miércoles 18 de junio
a las 19.30 horas

Programa de conciertos Musicacciones
Coordinadores: David Albet y Oriol Rosell
Jueves 10, 17 y 24 de julio a las 21 h

La exposición reúne 35 creaciones de artistas como John Cage, Joan Brossa, Yoko Ono y Robert Ashley
Explorar la notación musical como soporte de transmisión musical y visual. Éste es el objetivo de Posibilidad de acción. La vida de la partitura, exposición que reúne en el Centro de Estudios y Documentación del Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA) 35 partituras históricas y contemporáneas, así como creaciones de artistas no estrictamente procedentes del campo de la música, entre las que se encuentran obras experimentales de los ámbitos del arte sonoro, el noise/art/rock experimental y los territorios fronterizos entre estos y otros medios de creación. Los artistas representados son John Cage, Joan Brossa, Yoko Ono, Cornelius Cardew, Morton Feldman, Robert Ashley, Lee Ranaldo, Eugènia Balsells y Peter Bosch & Simone Simons, entre otros. La exposición, que podrá verse hasta el 5 de octubre, se presenta en el marco del Festival Sónar, que se celebra del 19 al 21 de junio. Como complemento de la exposición, el MACBA presenta una serie de performances online, conferencias y emisiones, así como el ciclo de conciertos Musicacciones, a cargo de Pauline Oliveros, Yasunao Tone y Fluxdelux.

El contenido de esta exposición guarda especial relación con Líneas de visión, la serie de programas de Radio Web MACBA (RWM) inspirada en otros proyectos recientes que investigan la partitura desde distintas perspectivas, y la forma en que mente e intuición traducen y transmiten la música. Tanto la exposición como los programas de radio están comisariados por Barbara Held y Pilar Subirà.

Durante las décadas de 1950 y 1960 compositores experimentales como John Cage, Morton Feldman, Christian Wolff y Earle Brown (estrechamente vinculados al grupo de pintores de la Escuela de Nueva Cork) se sirvieron de la partitura y la notación musical con la finalidad de crear un nuevo contexto para el sonido, basando la estructura de sus piezas en el ritmo, los sonidos y los silencios. Para estos músicos, la partitura misma era como un lienzo y su actividad creadora constituía un modo de devolver libertad a la música. En su pieza 4’33”, Cage fue todavía más allá al componer una partitura libre de sonidos; en otras palabras, un “marco” en torno al vacío. A partir de la radical actividad de estos compositores, la música dejó de componerse como puntos en una línea para pasar a existir en un espacio sónico multidimensional, difuminando los márgenes entre el arte y la vida.

Este cambio de actitud marcó una ruptura radical en relación con los dictados de las convenciones musicales sobre la forma y el contenido, y trajo consigo importantes secuelas tanto en el mundo de la música como en el del arte, originando actividades como el noise y el sound art. Además, la apertura del mundo del sonido a la materia musical que había sido excluida por el sistema de notación tradicional sirvió para transformar de modo radical la relación entre el compositor, el intérprete y los miembros del público. Al mismo tiempo, el hecho de que las partituras de estos compositores pasasen a ser representaciones visuales del sonido contribuyó a renovar el diálogo entre el oído y el ojo, y las convirtió en elementos especialmente atractivos para los creadores interesados en explorar el territorio fronterizo entre los diversos medios artísticos.

Posibilidad de acción. La vida de la partitura presenta una selección de partituras que ofrecen una perspectiva de un momento de cambio radical en la forma en que la música se transmite y se interpreta, y que se yuxtaponen a obras contemporáneas de artistas que vinculan su trabajo de múltiples maneras al sonido, la imagen, el lenguaje, los objetos y la luz. La disposición de unas y otras se ha realizado siguiendo el concepto cageano del ciclo o el circo, es decir, no como una secuencia lineal sino a partir de una multiplicidad de centros que dependen del contexto y de la percepción del observador, que les prestará su atención en el aquí y el ahora, pero al mismo tiempo reinterpretará a la vista de los objetos presentes las creaciones de momentos anteriores. Tal como lo expresó De Kooning: “El pasado no me influye a mí, sino que yo influyo en el pasado.”